Uno de los debates más controvertidos relacionados con el consumo de la creatina gira entorno a su fase de carga. ¿Es realmente necesaria? Realmente, dependerá del uso que queramos hacer de ella, pero podríamos afirmar que, por lo general, no debemos pasarla obligatoriamente.

Escuchamos hablar mucho de esta primera fase de carga en la creatina. Solo hace falta echar un vistazo a las instrucciones de la mayoría de marcas comerciales que, en teoría, te recomendarán el mejor protocolo para consumir sus productos. Sin embargo, ya hemos visto otras veces como estas compañías de suplementos tienden a exagerar tanto sus beneficios como su uso. Es algo evidente que su principal objetivo será vender más. Una vez sabemos esto, veamos qué nos dice la ciencia.

Fase de carga de creatina

La fase de carga tiene una duración de unos 4 o 5 días, durante los cuales se puede llegar a ingerir hasta 20 gramos dividido en varias tomas. Si optas por hacer esta etapa, es más que aconsejable que dividas la dosis: mañana, tarde, noche y después del entrenamiento. Los 20 gramos suelen ir acompañados de hidratos de carbonos. Ya vimos también cómo y con qué debemos tomar este suplemento para aumentar su efectividad.

No obstante, últimamente se ha puesto en tela de juicio el consumo de estos 20 gramos en los primeros días de suplementación. Antes, se creía que esta etapa era necesaria para obtener resultados, pero actualmente se ha demostrado que su único objetivo es conseguir una saturación lo más rápidamente posible y obtener resultados en menos tiempo. Es decir, verás antes avances en volumen, fuerza y resistencia.

Otro punto a tener en cuenta es que este protocolo se diseñó con el objetivo de tomar creatina como un tratamiento de duración relativamente corta. De este modo, tiene más sentido el intentar saturar nuestros músculos del suplemento, aunque aquí tampoco es necesario. Los resultados de este tipo de suplementación pueden verse en apenas una semana, así que no te preocupes por su efectividad aunque solo te tomes este producto durante 3 o 4 semanas.

Si, por el contrario, estamos hablando de una suplementación a largo plazo, la carga tendría aún menos sentido, pues no es necesaria tanta premura por obtener resultados obvios en los primeros días.

Esta fase se popularizó por el asesoramiento tanto de las propias marcas vendedoras como algunos libros, revistas y estudios anticuados y financiados principalmente por las mismas marcas. Imagínate cuánto producto pueden vender si cualquier persona que quiera empezar a tomarlo debe consumir hasta 100 gramos en tan solo cinco días. Con esa cantidad, podrías estar entre 20 y 30 días en mantenimiento.

Otro punto a tener en cuenta son los posibles efectos secundarios de la creatina. A pesar de que no siempre se manifiestan, es mucho más probable que lo hagan si tomas una gran cantidad en un corto espacio de tiempo. Si eliminamos esta fase, bajaremos en gran medida el riesgo de sufrir calambres intestinales, malestar estomacal, diarrea y otros efectos no deseados que pueden empeorar nuestro rendimiento en el gimnasio.

Como siempre, la decisión sobre qué protocolo seguir al empezar a tomar cualquier suplemento es tuya, pero siempre es importante manejar toda la información necesaria para optar por una opción u otra.