La creatina es uno de los suplementos preferidos por la mayoría de atletas que practican deportes de fuerza y necesitan algún soporte extra de energía. Esta popularidad ya dura casi veinte años y con su éxito, han ido apareciendo nuevas formas de creatina, cada vez más complejas y especializadas.

Actualmente, si entras en cualquier tienda de suplementación, tendrás la opción de elegir entre decenas y decenas de formulaciones diferentes y puede llegar a ser difícil identificar las ventajas de unas y otras. Realmente, ¿quién nos puede decir que aquellos beneficios que anuncian son verdaderos o son solo resultados del marketing?

A pesar de esta gran competencia, la creatina monohidratada sigue siendo la más popular a día de hoy. Por esta razón, es necesario dedicarle un apartado para analizar las razones de su popularidad.

creatina monohidratada

Un éxito mundial

El monohidrato de creatina es la forma más clásica de creatina. Apareció en el mundo del deporte en los años 90 y tuvo un éxito inmediato. Debemos tener en cuenta que apareció en un momento muy oportuno. A principios de esa década, no había ningún producto que le podía hacer competencia en cuanto a desarrollo muscular sin sufrir efectos secundarios seriamente adversos o que fueran legales. Por tanto, no es sorprendente que la mayoría de atletas que fueron a los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996 la utilizaron para mejorar su rendimiento.

Al principio, parecía reservado para los atletas de élite pero, poco a poco, se fue expandiendo y ahora es utilizado ampliamente por todo tipo de deportistas y su demanda sigue creciendo. Su producción mundial llegó a las 2.500 toneladas en el año 2000 y, desde entonces, se ha seguido multiplicando. Solo hace falta ver la gran aparición de tiendas de nutrición tanto en la calle como a nivel electrónico.

Un aumento en el rendimiento

La creatina monohidratada ha sido probada durante más de veinte años ya que la mayoría de estudios se han realizado en esta forma. El monohidrato se almacena en los músculos y actúa como precursor de ATP, una fuente de energía para el cuerpo.

Si tenemos mayores reservas de ATP, tenemos más reservas de energía y podemos realizar más trabajo. Durante las primeras semanas de toma, e incluso días, se produce un fenómeno voluminizador celular que se traduce en unos mayores músculos. La creatina te permitirá tanto ganar tamaño muscular como un mayor rendimiento físico.

¿Una forma de creatina superior?

El monohidrato de creatina ha demostrado ser eficaz, aunque también tiene un contrapunto grave y que ha servido de base para realizar nuevas formulaciones: su poca solubilidad.

A menudo, se ha argumentado que la falta de resultados con creatina proviene de su poca solubilidad en agua que provoca una baja absorción por el cuerpo. Esta explicación, sin embargo, es más compleja y la sensibilidad al producto varía entre individuos.

No obstante, es cierto que esta formulación se disuelve peor en agua a causa de su sal y limita parcialmente su absorción. Por ejemplo, si tomamos cinco gramos, aproximadamente el 30%, 1,5 gr, llegará a nuestras células musculares. Esta es una de las razones por las que se introdujo la fase de carga con el fin de saturar nuestras reservas.

Estas dosis masivas de creatina tienen la desventaja de causar problemas digestivos. Actualmente, es más aconsejable tomar dosis más moderadas de creatina y esperar algo más para ver los beneficios de la creatina.

Así pues, mientras otras formulaciones pueden aportar una mayor solubilidad, aun no se ha demostrado por la ciencia otras de sus ventajas que dicen poseer. A día de hoy, por relación calidad – precio, la creatina monohidratada parece la opción más efectiva del mercado. No obstante, puedes optar por otra si desarrollas problemas relacionados con su solubilidad.